Para que viva plenamente
es indispensable que me acepte
como un ser que, aunque lleno de energía
y de anhelo de perfección,
está cajado de imperfecciones, defectos,
ignorancia y debilidades... tal como soy.
Soy falible, un aspirante a ser mejor;
soy, simplemente, hombre,
y un largo y desconocido camino me espera.
joven de veintidós años