Las naciones verdaderamente ilustradas
se propusieron y lograron frutos [excelentes]
de sus bibliotecas públicas.
Las treinta y siete con que contaba Roma
en los tiempos de su mayor ilustración
eran la verdadera escuela de los conocimientos,
que tanto distinguieron a aquella nación célebre,
y las que son hoy día tan comunes en los pueblos
cultos de Europa, y son miradas como el mejor apoyo
de las luces de nuestro siglo [XVIII].
se propusieron y lograron frutos [excelentes]
de sus bibliotecas públicas.
Las treinta y siete con que contaba Roma
en los tiempos de su mayor ilustración
eran la verdadera escuela de los conocimientos,
que tanto distinguieron a aquella nación célebre,
y las que son hoy día tan comunes en los pueblos
cultos de Europa, y son miradas como el mejor apoyo
de las luces de nuestro siglo [XVIII].
Mariano Moreno