Muchas veces,
los padres pecan por exceso,
y no se percatan del daño
que causan a sus hijos.
Es comprensible
que quieran proporcionarles
lo que ellos no tuvieron,
y que solo han podido alcanzar
con esfuerzo, trabajo y tiempo.
Los hechos confirman
que es muy fácil dilapidar
los padres pecan por exceso,
y no se percatan del daño
que causan a sus hijos.
Es comprensible
que quieran proporcionarles
lo que ellos no tuvieron,
y que solo han podido alcanzar
con esfuerzo, trabajo y tiempo.
Los hechos confirman
que es muy fácil dilapidar
el dinero que no se ha sudado,
y estudios recientes demuestran
que el setenta por ciento
de los grandes patrimonios
no pasan de la tercera generación.
y estudios recientes demuestran
que el setenta por ciento
de los grandes patrimonios
no pasan de la tercera generación.
Santiago Ulloa